CLASES PARTICULARES PARA BACHILLERATO HUMANIDADES

HISTORIA

El objetivo de la asignatura de Historia es brindar a los estudiantes una visión rigurosa y práctica de la historia contemporánea, con el fin de fomentar la observación, el análisis y la interpretación de su entorno real, al tiempo que promueve una ciudadanía activa e involucrada en la vida social. El pensamiento histórico, que abarca las intenciones, estrategias y métodos que guían el estudio del pasado, se utiliza para comprender el presente y enfrentar los desafíos del siglo XXI. Es a través de la observación del mundo actual y la anticipación del futuro inminente que surge la necesidad de dirigir nuestra atención hacia la historia, reciente o no, para obtener las claves, las preguntas y posiblemente algunas respuestas que nos ayuden a comprender y mejorar el mundo en el que vivimos.

Los problemas y desafíos planteados por la realidad globalizada que nos rodea son múltiples e inevitables, y no podemos abordarlos sin los recursos que nos proporciona la historia contemporánea, que durante más de dos siglos ha intentado responder a gran parte de estos desafíos. En este sentido, los estudiantes deben ser conscientes de que heredan un legado compuesto por las experiencias acumuladas por las generaciones anteriores, en el que se encuentran tanto grandes logros que nos permiten disfrutar de cierto bienestar en la actualidad, como errores, fracasos y eventos dolorosos que debemos enfrentar e incorporar a nuestra memoria colectiva para aprender a evitar situaciones similares. Sin embargo, concebir la historia como un proceso en constante evolución, en el cual los ciudadanos escriben su propio destino, implica asumir una responsabilidad cívica comprometida con una sociedad más justa, equitativa y solidaria.

Por otro lado, acercarse a la metodología histórica exige a los estudiantes el uso riguroso y crítico de fuentes, así como la precisa utilización de conceptos y el marco historiográfico. También implica el conocimiento reflexivo de las principales teorías y corrientes académicas que se han desarrollado en el ámbito de la historia y otras ciencias sociales relacionadas. Además, la metodología histórica fomenta el ejercicio de procesos inductivos e investigativos relacionados con estrategias de análisis de documentos y evidencias, así como la búsqueda y manejo de información y fuentes en formato textual, gráfico, audiovisual, artístico, literario, hemerográfico y sonoro, muchas veces accesibles a través de plataformas digitales.